Llegaron las bajas
temperaturas, de los dos primeros meses del año. Y para que no nos
agarre desprevenidos es importante saber cómo combatir el frío. Aquí te
decimos algunos trucos para mantener nuestro cuerpo a una buena
temperatura y no agarrar ningún resfriado.
Una buena dieta, y la adecuada ropa de abrigo basta para combatir las bajas temperaturas. En estas líneas podrás leer algunos consejos para cubrir bien las zonas que son más susceptibles al frío y cuál es la alimentación más adecuada para que nuestro cuerpo se mantenga en una temperatura alta en las estaciones más frías.
Lo más importante para no pasar frío durante estos meses de frío es utilizar ropa de abrigo y cubrir aquellas partes de nuestro cuerpo que son más propensas a enfriarse. Conviene proteger las superficies delicadas o con mayor pérdida de calor como la cabeza, utilizando gorros; las manos que las podemos tapar con guantes o mejor manoplas sobre todo en los más pequeños y ancianos; y pies tapándolos con calcetines de algodón primero o de lana, según el calzado que utilicemos. Las bufandas y pañuelos son muy importantes para proteger nuestra garganta del viento.
Para abrigarnos y no pasar frío no es necesario ponernos un jersey muy grueso o una prenda muy ajustada al cuerpo, con esto no conseguimos aislarnos del aire exterior, sí que lo haremos si nos vestimos con dos prendas más delgadas ya que de esta forma creamos una barrera de aire entre ellas que nos aislará del exterior.
Por otro lado para empezar bien el día es conveniente por las mañanas ducharnos con agua caliente para acabar gradualmente con una ducha fría, así estimulamos la circulación y además nos ayuda a entrar en calor. Si es posible, también es conveniente para estimular la circulación, tomar una sauna semanal para eliminar toxinas a través del sudor, de esta forma evitaremos su acumulación en nuestro organismo y así crear una barrera protectora contra virus como el de la gripe.
También se recomienda beber abundantes líquidos y tener cuidado con la exposición a bajas temperaturas. No se debe salir cuando el frío sea intenso y es aconsejable vigilar la temperatura en casa, especialmente en el baño (los niños pueden sufrir problemas de hipotermia transitoria -temblor y palidez- simplemente al salir de la bañera con una temperatura ambiental de veinte grados centígrados).
Otro método es generar tu propio calor: comer. Sí, la dieta ajusta tu temperatura corporal. En este tema, por supuesto, nada mejor que una buena sopa o, si estás a dieta o no apetece comer, las infusiones calientes son una opción genial (un truco: servirlo casi ardiendo y calentar tus manos alrededor de la taza).
Además, hay alimentos que ayudan a aumentar la temperatura corporal: frutos secos, especias como la canela, el clavo, el jengibre, la pimienta, el ajo, la cebolla y cualquier vegetal (frutas y verduras) que favorezca el sistema circulatorio. Evitemos, sin embargo, grandes cantidades de mantequilla, aperitivos procesados de maíz o papas fritas, pepinos, refrescos y alcohol.
Con estos pequeños consejos ya estamos preparados para combatir el frio y cuidar a nuestra familia
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